A poco más de un mes de la esperada visita del papa León XIV al país, la Iglesia local comenzó a preparar el terreno con un fuerte mensaje sobre la realidad nacional. El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, advirtió que el Pontífice aterrizará en un escenario complejo: «Se va a encontrar con una Argentina en crisis y dividida por la grieta».
Las declaraciones de García Cuerva se dieron tras una misa en la Catedral Metropolitana, en el marco de los preparativos para la 52ª Peregrinación Juvenil a Luján, que se realizará este fin de semana. Para el líder de la Iglesia porteña, esta histórica caminata —que convoca a más de un millón de fieles— funcionará como una «preparación espiritual» para recibir al Papa en noviembre.
En diálogo con la prensa, el arzobispo no esquivó el análisis de la coyuntura. «Se va a encontrar con una Argentina herida, una Argentina dividida, con esa famosa grieta. Una Argentina donde la descalificación y la intolerancia están a la orden del día», sentenció. Además, puso el foco en la pobreza estructural: «Duele un porcentaje muy grande de hermanos que la están pasando mal desde hace muchos años».
Para graficar la prolongada crisis económica y social, García Cuerva apeló a una anécdota personal: «Mi abuelo me decía: ‘Cuando vos crezcas, seguramente Argentina va a salir adelante’. Yo ya crecí y la Argentina sigue en esa situación».
Pese a la contundencia de su diagnóstico, el prelado cerró con un mensaje de aliento centrado en la fe popular. De cara a la multitudinaria muestra de devoción que se vivirá camino a la Basílica de Luján, destacó que, a pesar de los golpes de la crisis, el pueblo argentino es uno que definitivamente «no baja los brazos».




