El presidente Javier Milei cortó de raíz este lunes las especulaciones sobre un posible desplazamiento de su ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo. Tras días de ruidos internos generados por la irrupción del economista Alberto Ades en la reunión de Gabinete, el mandatario fue tajante: «Es una pelotudez del tamaño de una casa. Yo tengo una relación simbiótica con Caputo».
En diálogo con Radio Mitre, Milei aseguró que se entienden «de memoria» y mantienen una visión económica totalmente alineada. Además, elevó el tono contra quienes difundieron los rumores, vinculándolos con un intento de debilitar la posición del país en el exterior. «Le inventan esto mientras tiene una reunión con [Kristalina] Georgieva. Tratan de limar al ministro cuando se tiene que sentar a negociar con el FMI. Es de una canallada, es traición a la Patria», sentenció.
Las versiones de una crisis en el Palacio de Hacienda se dispararon la semana pasada de forma casi autoinfligida por el oficialismo. Milei invitó al economista Alberto Ades a la reunión de Gabinete —a la cual Caputo faltó alegando problemas de salud, aunque más tarde participó del streaming de «El Gordo Dan»—. Posteriormente, Ades se paseó por distintos medios cuestionando el rumbo económico actual y sugiriendo cambios.
El ruido político no tardó en trasladarse al mercado, diluyendo el efecto positivo que había generado el triunfo de Jair Bolsonaro en la región: el Merval registró caídas, los bonos retrocedieron y el riesgo país volvió a coquetear con los 600 puntos.
La tensión escaló a tal punto que el propio Caputo tuvo que salir a desactivar los rumores en sus redes sociales. Tras un fuerte cruce en X (ex Twitter) con un usuario que le recriminó sus gestiones, el ministro remató con vehemencia: «Primera vez chiquilín, y quedate tranquilo que no voy a renunciar, así que aun tipos como vos van a poder vivir en un país mejor».




