La industria nacional atraviesa un momento de máxima tensión. Según los últimos datos del INDEC, el Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero se hundió un 5% en julio respecto al mes anterior. Este derrumbe es el más pronunciado en 16 meses y devuelve a la actividad a los niveles mínimos observados durante los primeros meses de la actual gestión. En la comparación interanual, la contracción fue del 4,9%.
Todos los rubros registraron bajas respecto a junio, siendo los más afectados:
- Muebles y otras industrias (-13,9%).
- Maquinaria y equipo (-8%).
- Automotores y equipos de transporte (-6,4%).
Especialistas y entidades del sector coinciden en que la crisis responde a tres factores clave: una demanda interna fuertemente deprimida, el avance de productos finales importados en detrimento de los insumos, y un «torniquete financiero» que encarece el crédito.
El impacto ya se siente en las calles. La industria textil reportó la pérdida de más de 26.800 puestos de trabajo formales y el cierre de 750 fábricas desde fines de 2023. Además, un informe de la consultora I+D arrojó un dato que enciende todas las alarmas: hoy en Argentina se registran nueve cierres de empresas por día.
Para agravar el panorama, la UIA advirtió que casi la mitad de las firmas industriales (47,6%) tuvo serias dificultades en julio para afrontar pagos básicos como salarios, proveedores o impuestos, obligando a muchas a endeudarse a tasas altísimas simplemente para sobrevivir.




