La crisis de salud mental en Argentina dejó una marca preocupante durante 2025. Según un reciente informe del Observatorio de Política Criminal del Ministerio de Seguridad, se registraron 5.209 suicidios en el país, la cifra más alta de la serie histórica analizada desde 2017. En este contexto, Santa Cruz se posicionó como la cuarta provincia con mayor tasa, alcanzando 16 casos cada 100.000 habitantes, solo por detrás de Entre Ríos, San Luis y Salta.
Los datos revelan una realidad alarmante: mientras la tasa de homicidios dolosos descendió a 3,6 casos cada 100.000 habitantes, las muertes autoinfligidas (11,8) casi los triplican. Hoy, el suicidio se consolida como la principal causa de muerte violenta entre adolescentes y jóvenes de 15 a 34 años.
«El crecimiento de los suicidios requiere políticas públicas sostenidas, con mayor disponibilidad de atención psicológica y psiquiátrica».
Especialistas advierten que la ansiedad, la depresión, las crisis económicas, la ludopatía y el acoso en redes sociales son factores de vulnerabilidad determinantes. Por ello, instan a no subestimar las crisis emocionales y subrayan que la detección temprana en escuelas y familias, sumada al acompañamiento profesional continuo, es vital para salvar vidas.




