«Esto, para el club y para nosotros, es histórico». Con esa frase, Martín Palermo resumió la noche épica que vivió Platense en Chile. En su primera participación en el máximo torneo continental, el Calamar superó por 7-6 a Coquimbo Unido en una agónica definición por penales y se metió en los cuartos de final de la Copa Libertadores 2026.
Tras el empate 1-1 en Vicente López, la revancha en territorio chileno fue un duelo de pura tensión que culminó 0-0 en los 90 minutos reglamentarios. Platense supo mantener el orden defensivo frente a un local que intentó imponer condiciones, logrando llevar la definición hasta los doce pasos.
Allí, la figura de Juan Pablo Cozzani se agigantó y se vistió de héroe total. La tanda se extendió hasta el séptimo disparo, sin margen para el error. En ese momento culminante, el arquero del Calamar tomó la pelota, convirtió su propio penal y, acto seguido, le atajó el remate decisivo a Salvador Cordero para desatar la locura de todo el plantel argentino.
El próximo obstáculo en el sueño de Platense será Fluminense. El conjunto brasileño viene de eliminar a Independiente Rivadavia, también por penales, asegurando un cruce de cuartos de final que promete ser apasionante.




