La Comisión Directiva tomó la decisión de interrumpir el contrato del entrenador luego de la dura caída 4-0 ante Atlético Tucumán y de que el DT apuntara contra las gestiones del club. Hugo Tocalli se hará cargo de la práctica vespertina.
El ciclo de Gustavo Quinteros al mando de Independiente llegó a su fin. En una reunión de urgencia celebrada este jueves, la Comisión Directiva del «Rojo» decidió echar al entrenador tras la aplastante derrota por 4-0 frente a Atlético Tucumán, que significó la eliminación en los octavos de final de la Copa Argentina. Las formas del equipo en la cancha y, sobre todo, las palabras del técnico en conferencia de prensa, terminaron de agotar la paciencia de la dirigencia.
La conferencia que detonó la salida
La gota que rebalsó el vaso cayó en la sala de prensa del estadio Coloso Marcelo Bielsa. Si bien Quinteros comenzó su discurso asumiendo la culpa —»Como entrenador me da vergüenza. Asumo toda la responsabilidad que me corresponde y le quiero pedir disculpas a la gente»—, el tono cambió rápidamente.
El DT desvió el foco hacia la falta de refuerzos y apuntó contra el historial reciente de la institución:
«Ni estos jugadores ni el cuerpo técnico somos responsables de una continuidad de fracasos en un club tan grande como Independiente, que hace años no gana títulos», disparó.
Cómo sigue el día a día en Avellaneda
Frente a la urgencia de la decisión, el cronograma deportivo de Independiente debió rearmarse de manera provisoria:
- Emergencia: Hugo Tocalli, actual secretario deportivo del club, estará al frente del entrenamiento de esta tarde.
- Interinato oficial: Carlos Matheu (actualmente en Santiago del Estero con la Reserva) fue notificado para tomar las riendas del primer equipo junto a Eduardo Tuzzio una vez que regrese a Buenos Aires.
Un panorama político y económico complejo
La rescisión del contrato de Quinteros asoma como el primer gran obstáculo para la Comisión Directiva. Se estima que el entrenador no cederá fácilmente en las negociaciones, lo que podría dilatar los tiempos y golpear aún más las arcas del club.
En el plano deportivo, el panorama no es más alentador. Todo indica que Independiente afrontará un interinato prolongado. Con las elecciones presidenciales del club programadas para diciembre, resulta altamente improbable que un director técnico de jerarquía acepte asumir un «fierro caliente» a tan pocos meses de un recambio institucional.