El ciclo de Eduardo «Chacho» Coudet al frente de River Plate llegó a su fin. La sorpresiva caída por penales (8-7) ante Independiente Santa Fe, que marcó la eliminación del equipo en los octavos de final de la Copa Sudamericana, fue el golpe de gracia para un proceso que ya venía golpeado por los malos resultados.
La decisión se oficializó este jueves en el Salón Auditorio del estadio Monumental. Allí, un Coudet visiblemente golpeado se presentó junto al presidente de la institución, Stefano Di Carlo, y al mánager Enzo Francescoli.
«Chacho nos ha manifestado su voluntad de dar un paso al costado», fue la frase con la que Di Carlo abrió la conferencia de prensa, remarcando que la desvinculación se dio de «común acuerdo» y destacando el profesionalismo del ahora ex entrenador millonario. Además, el presidente confirmó la noticia que ya resonaba en los pasillos del Monumental: Leonardo Ponzio se pondrá el buzo de DT interino y estará acompañado por Marcelo Escudero.
Por su parte, Coudet no esquivó la autocrítica y reconoció que el partido copero fue el detonante. “Ayer era un partido para golear tranquilamente y terminamos sin la clasificación en la Copa”, lamentó. Las estadísticas respaldaban la incomodidad del cuerpo técnico: en sus últimos ocho encuentros, River cosechó cinco derrotas, dos empates y apenas una victoria.
Antes de retirarse, el DT agradeció a los jugadores, a su equipo de trabajo y a los empleados del club, dejando un mensaje optimista para los hinchas: “Este plantel le va a dar a River muchos títulos”. Ahora, la pelota la tiene Ponzio.




