El actor británico utiliza un clásico desafío de CrossFit para ganar agilidad, fuerza y resistencia. No requiere equipamiento complejo y lleva el físico al límite.
Ponerse en la piel de Peter Parker exige mucho más que simplemente ganar volumen muscular en el gimnasio. Para interpretar a Spider-Man, un personaje famoso por sus saltos, piruetas y movimientos acrobáticos, el entrenamiento debe enfocarse en la movilidad, la agilidad y la resistencia cardiovascular. Así lo entendió Tom Holland, quien llevó su preparación física al extremo de cara a Spider-Man: Un nuevo día.
Según reveló la revista Men’s Journal, el actor británico dejó de lado las clásicas rutinas de pesas para incorporar un circuito de alta intensidad basado en ejercicios con el propio peso corporal. Y entre todas sus prácticas, hay un desafío en particular que se volvió viral entre los fanáticos del fitness: la rutina «Cindy».
¿Qué es el desafío Cindy?
Se trata de uno de los entrenamientos más conocidos (y temidos) del mundo del CrossFit. Su estructura parece engañosamente sencilla, ya que se compone de solo tres movimientos básicos, pero la verdadera dificultad radica en luchar contra el reloj durante 20 minutos.
El circuito funciona bajo la modalidad AMRAP (As Many Rounds As Possible, por sus siglas en inglés), lo que significa que el objetivo es completar la mayor cantidad de vueltas posibles en el tiempo estipulado, sin descanso programado.
El paso a paso del circuito: Una ronda de «Cindy» equivale a completar esta secuencia sin pausas:
- 5 dominadas (pull-ups)
- 10 lagartijas (push-ups)
- 15 sentadillas (squats)
Una vez terminadas las sentadillas, se vuelve inmediatamente a la barra de dominadas para comenzar la siguiente vuelta.
La impresionante marca del actor
Durante su preparación para Marvel, Tom Holland tenía como objetivo base alcanzar las 20 rondas. Sin embargo, su estado físico lo llevó a registrar una marca máxima de 27 vueltas.
Para tomar dimensión del esfuerzo: completar 20 rondas implica realizar, en apenas 20 minutos, un total de 100 dominadas, 200 lagartijas y 300 sentadillas. A medida que los minutos avanzan, la acumulación de ácido láctico y la fatiga convierten a este esquema básico en una prueba extrema de capacidad cardiovascular y resistencia muscular.